Imposibilidad gráfica

Le había costado mucho planificar el poema postrero de su último libro. Había pensado mucho sobre la rima, los sonidos y las sensaciones asociadas al significado. Había estructurado bien sus partes, sus versos y hemistiquios. Todo era perfecto pero llevaba ya varias semanas sin poderle terminar. La razon era su edad, ya tenía mas de setenta años, quizás fuera su último poema. La última palabra debia encajar con la rima de “haz” y debía contener tres letras  y una silaba…….pero incomprensiblemente hacia tiempo que esa palabra había desaparecido; cuando la “z” se combinaba con la “p” y la “a” del procesador emergía un mensaje : “syntax error. palabra en desuso”.

Fue incapoz de juntar esas tres letras.

Soren

 

(Dedicado a los cristianos de Siria)

De Mayo

…seguían despeñandose los días por los surcos de las arrugas de un Abril, húmedo y cálido como un amor de primavera.

Los funerales de las nubes que no se dejan enterrar, lavan  residuos de un invierno de cenizas que ha olvidado el camino de regreso. 

Llamando están a la puerta un manojo de rayos de trigo atados de Mayo el mes.

Soren

El exhibicionista

 

Esta mañana había poca gente en el andén del metro. Lo vio bajar por la escalera de entrada, sentada en uno de los juegos de tres sillas que, al efecto, estaban pegadas a la pared. Parecía un hombre mayor –quizás no lo fuera tanto, pero lo parecía-. Le extrañó su vestimenta, una  gabardina clásica blanca desabrochada que sujetaba cerrada, con las manos sumergidas en los bolsillos.

Ana dejó de mirar a ese transeúnte gabardinero y regreso a la página 79 de la última obra de Posteguillo. De repente, oyó una algazara y un griterío: “sinvergüenza, “degenarao”…llamen a la policía.”. No pudo sustraerse a mirar el origen de ese tumulto extraño; “tápese, sátiro” le conminaba un señor con bigote.

Desde su posición, Ana, solo conseguía ver al señor de la gabardina de espaldas y con las manos aperturando las dos partes delanteras de la gabardina. De inmediato vio pasar corriendo un par de vigilantes de seguridad que atraparon al señor y cerraron la raída gabardina.eee

Cuando ambos vigilantes pasaron delante de Ana empujando al señor, ella pudo comprobar que el señor iba completamente vestido. En el interior de la gabardina además de un antiguo traje de “príncipe de Gales” se veían, lo que parecían libros colgados sobre el forro de la gabardina. Los empellones de los de seguridad hicieron caer varios de esos objetos a los pies de la joven; los recogió y los miró: el primero era una edición antigua de la Ética a Nicómaco de Aristóteles y el segundo un ejemplar de “Utopía” de Tomás Moro; al ir a hojearlos, la señora que ocupaba el asiento contiguo del grupo de tres asientos, le dijo….”no toques esas “guarrerías”, que no son más que obscenidades”. exhAna no pudo evitar el acto reflejo de soltar los libros, mientras que desde el andén de enfrente, se oía a voz en grito….”Depravado…a la cárcel con él”.

Soren

Esta reflexion la escribi en Noviembre de 2012, y al repasarlo hoy me he dado cuenta que los lagartos siguen igual de ciegos pero mas viejos….

Metamorfosis de una sociedad en vísperas de unas elecciones.

Después de la inundación de tantas mentiras y vanas promesas electorales, la gente fue perdiendo las orejas y las gafas se le caían. Al no tener gafas,  empezaron a tropezar, primero en la calle, luego en la misma piedra, hasta que no pudieron levantarse. Los párpados se pusieron en huelga y nunca subían. A fuerza de arrastrarse  se  les endurecieron las manos y el pecho, donde un enorme corazón encogía. El mundo se convirtió en una tiranía de políticos, que pastoreaban una grey de enormes lagartos ciegos sin corazón, derrotados por sus propias mentiras.

El viajero cansado

El viajero iba recostado en un jubón harapiento abandonándose al vaivén del camino. La cabeza gacha y su espalda grande dolorida. Atrás se iba perdiendo Siracusa debajo de un horizonte que crecía y devoraba el pueblo del dictador.

– ¿En qué va pensando mi señor? le veo cabizbajo.Platon-1

Después de una pausa larga, levantó unos ojos apagados y húmedos.

– ..en nada. No pienso en nada mas que posiblemente he malgastado mi vida. Que toda una vida de reflexión intentando averiguar la mejor manera de vivir en comunidad, en la polis, no ha servido para nada.

– No diga eso mi señor Platón, todos le admiran. Es usted un sabio reconocido.

-Probablemente no se acuerden de mi ni mis propios hijos…

Y el sirviente creyó ver una lágrima que resbalaba por su mejilla.

 

Soren

El perdido

En la comisaría todo era un frenesí de entradas y salidas. Policías uniformados que entraban sudorosos y otros que salían con los bolsillos llenos de precipitación. En la habitacion aledaña permanecian sentados unos cuantos transeúntes con cara contraídas y ropas de  “conténedor Dior”.

– Fran, has desayunado? le dijo la inspectora al joven polícia recien incorporado.

-No…ahora iré. Perdone, inspectora….

– Si?

– Que hacemos con el señor anciano que llegó el jueves pasado?descarga

-Aún sigue ahí?

-Sí, dice que sigue perdido, que no sabe donde está y que va a llegar tarde..y que le van a echar de menos las castañas….¿?

-tarde a donde?…..por Dios, que calor….este otoño es anormal….

– efectivamente…así dijo el viejo que se llamaba  …Otoño..

Soren

Lo Normal

– Ya, ya lo sé cariño. Perdoname. No lo volveré a hacer.
– Espero que así sea. No me puedes seguir avergonzando. Yo me merezco algo más….
– Si, lo se mi amor…. Voy a cambiar, te lo prometo. De momento voy a darme de baja de Cruz Roja, frecuentare más a menudo el whisky y los licores; intentare en lo posible empezar a fumar. Para el futuro tengo idea de afiliarme a un partido y quien sabe, a lo mejor tengo acceso a manejar fondos publicos…
– deja también de ir a misa… Y de Visa opaca,qué?
– Todo se andará, paso a paso.
– Tampoco te pido tanto, lo normal,lo que todos hacen, ni más ni menos.
– si cariño….. De momento mañana voy a una manifestación proabortista…contenta?

Soren